En algunos momentos de nuestra vida atravesamos episodios negativos o nos encontramos en un punto en el que no avanzamos más allá. A veces no somos capaces ni de responder ante nuevas oportunidades que nos impulsen como personas. En algunos momentos de nuestra vida atravesamos episodios negativos o nos encontramos en un punto en el que no avanzamos más allá. A veces no somos capaces ni de responder ante nuevas oportunidades que nos impulsen como personas.

Es aquí donde entra en juego el coaching, una disciplina que toma su nombre de la palabra inglesa “coach”, cuya traducción es “entrenar”. De ahí se deduce que el coaching esté enfocado en entrenar o focalizar la atención de una persona para alcanzar objetivos y desarrollar nuevas habilidades o trabajar otras.

Qué es el coaching – Significado

Con esta introducción podemos definir el coaching como una técnica de orientación profesional que tiene como objetivo ayudar a otras personas a conseguir sus objetivos. Esta práctica se ha popularizado en los últimos años, por lo que cada vez podemos ver más sesiones especiales en eventos con coach profesionales especializados en el área, y que a su vez ofrecen el servicio para cualquier persona que lo necesite.

También el coaching tiene distintas ramas o tipos que se concentran en desarrollar o entrenar a ciertos grupos de personas de acuerdo a sus necesidades por métodos específicos. Si aún no te queda claro qué es el coaching, sigue leyendo este artículo.

Qué entendemos por coaching

Seguramente en algún momento te has preguntado qué es el coaching. Y más ahora que se ha popularizado y se ha convertido en tendencia en muchos rincones del mundo, entre ellos España.

Dándole una vuelta a la definición anterior, el coaching es un método de orientación que busca optimizar y lograr el máximo desarrollo profesional y personal a través de cambios de perspectiva, reforzando valores como la responsabilidad y el compromiso.

Las técnicas del coaching están focalizadas a generar cambios emocionales y conductuales, estimulando los procesos cognitivos de tu cerebro. Como ya te comentamos, la palabra coaching deriva del inglés “coach”, cuya significación simple es entrenar, que es justo lo que hace este proceso.

El coaching también es instruir a la persona para alcanzar esa meta personal o profesional a través de diversos cambios, reforzando la motivación para ello.

Tipos de coaching

Tipos de coaching

El coaching abarca una serie de modalidades orientadas a ciertos grupos de personas con fines distintos, ya que su campo de acción es bastante amplio. Entre los tipos de coaching que existen podemos mencionar los siguientes:

Coaching personal

Está enfocado en el desarrollo o refuerzo de habilidades empleadas en la vida diaria de cada persona. Con este método se busca trabajar en el plan de vida, las metas y objetivos y las estrategias a implementar. El coach personal te ayudará a desenvolverte mejor y a lograr lo que te propongas en cualquier ámbito de la vida, garantizando tu bienestar.

Si quieres ampliar más información al respecto, no te pierdas nuestro amplio artículo sobre el coaching personal.

Coaching deportivo

Este tipo de coaching busca empoderar y afianzar la motivación en atletas y deportistas. Además, trabaja las habilidades de liderazgo para la cabeza del equipo y busca mejorar la dinámica y relación entre entrenadores, jugadores y árbitros. Su propósito es el de lograr resultados más que satisfactorios en relación a los objetivos de la disciplina deportiva.

Coaching organizacional

El coaching organizacional busca mejorar la dinámica de trabajo en organizaciones o entidades empresariales. De él se derivan otros dos tipos:

  • Coaching Empresarial. Trabaja por mejorar la dinámica y relación de trabajo de los empleados de una empresa, sus habilidades de liderazgo, gestión del tiempo y su identificación con la misión y visión de la entidad para alcanzar objetivos comunes.
  • Coaching Ejecutivo. Orientado a optimizar el liderazgo de los ejecutivos de una organización o empresa, la comunicación con su equipo, etc.

Coaching PNL

Este método de coaching está relacionado con la programación neurolingüística (PNL), la cual busca indagar la relación de la persona con el mundo y su entorno. También profundiza en cómo ve la realidad y la interpreta para influir cambios que la lleven al éxito.

La idea es moldear las habilidades del individuo influyendo en lo que por costumbre se ha programado en su cerebro y lingüística.

Coaching ontológico

Este proceso busca generar un cambio en el lenguaje y proceso lingüístico de cada persona para producir el cambio deseado. Generalmente, las expresiones, emociones y gestos corporales también son influenciados para lograr los objetivos trazados.

Coaching transformacional

Trabaja en las relaciones interpersonales y la conexión del individuo con su entorno, modificando su consciencia y haciendo de su relación propia algo más satisfactoria. En la medida que se produzcan estos cambios, la persona podrá generar los cambios deseados en los entornos en los que se desenvuelva.

Y así como éstos, hay otros tipos de coaching más enfocados en una persona o grupos de ellas para generar el cambio deseado hacia el desarrollo personal y profesional a través de la concientización de la responsabilidad y el compromiso, sin dejar de lado la motivación.

Roles en el coaching

Roles en el coaching

Para el proceso de coaching sólo son necesarias dos personas. El entrenador y su entrenado. O mejor dicho, el coach y el coachee, que son los nombres característicos de quienes participan de este tipo de terapia.

El coach es la persona encargada de producir el cambio, es quien acompaña a su cliente durante todo el proceso hasta que alcanza su fin último. Suele observar, analizar y formular las preguntas adecuadas que lleven a la persona a cuestionarse y a observase desde una perspectiva distinta. Escucha y atiende a las peticiones que  logren el pleno desarrollo, además de propiciar las acciones indicadas que generen resultados positivos en el individuo.

El coachee es la persona que se beneficia de esta terapia y quien quiere generar un cambio en su vida, pero no tiene ni sabe cuáles son las herramientas adecuadas para alcanzar estos objetivos. Es quien se ve moldeado por el proceso de coaching, que lo impulsa a crecer personal y profesionalmente.

Objetivos y beneficios del coaching

Los objetivos principales del coaching son los siguientes:

  • Ayudar a lograr las metas personales y profesionales que te propongas.
  • Propiciar el conocimiento propio que te permita crecer y superarte como persona.
  • Trazar un plan de vida, metas, objetivos y estrategias claras que te lleven al éxito.
  • Generar la motivación necesaria para alcanzar el cambio.
  • Fortalecer y desarrollar nuevas habilidades en ti.

¿Beneficios del coaching? Son muchísimas las ventajas y los beneficios que el coaching pone a tu alcance para lograr tus sueños. Algunos de ellos son:

  • Te ayuda a lograr metas. Uno de sus beneficios es que este proceso te ayuda a definir metas y objetivos claros definiendo tus prioridades.
  • Adaptabilidad al cambio. Te hace responsable de tus decisiones y te adapta al proceso transformador.
  • Motivador. El coaching busca generarte la motivación necesaria que te ayude a lograr lo que quieras.

Te mencionamos solo unos pocos, pero te sorprenderías de saber los muchísimos beneficios más que el coaching trae para ti.

¿A quién está dirigido el coaching?

Ahora que sabes qué es el coaching, debes saber que está dirigido a cualquier persona que quiera alcanzar el éxito y cumplir sus sueños y metas. No importa su condición, creencias religiosas o edad, lo importante es que se quiera trazar un camino que lo lleve a generar el cambio necesario y mejorar su estilo de vida.

Ya sea que desees superar una adicción, conseguir ese empleo tan anhelado o convertirte en la persona feliz que siempre quisiste ser, tienes el recurso del coaching como herramienta fundamental para lograr todo esto. Lo importante será tu disposición. Prueba el proceso de coaching y da el cambio a tu vida que nunca pensaste encontrar.

Qué es el coaching (en vídeo)

Como dicen que una imagen vale más que mil palabras, para finalizar este artículo sobre el significado o definición de coaching os dejamos este interesante vídeo del web Coach Positivo (coachpositivo.com), gestionado por un profesional de gran prestigio como es Jesús Rodríguez Ortega. En este vídeo puedes ver claramente qué es el coaching de manera gráfica y muy didáctica.

Un poco de historia…

Es igualmente crucial sumergirse en las corrientes filosóficas que han dado forma a esta disciplina. Desde Protágoras, el sofista griego, hasta las corrientes modernas de Husserl, Sartre, Frankl, Maslow y Rogers, el coaching emerge como un fruto maduro de la reflexión filosófica.

Protágoras, con su afirmación de que «el hombre es la medida de todas las cosas,» introduce el relativismo, condicionando la verdad a factores intrínsecos y extrínsecos que moldean la percepción individual del mundo. ¿Es el mundo tal como es, o como cada uno lo percibe?

Los diálogos socráticos, basados en preguntas y respuestas, prefiguran el método del coaching contemporáneo. La fenomenología de Husserl, el existencialismo de Sartre, la logoterapia de Frankl, y otras corrientes modernas, tejen un tapiz complejo de influencias que han esculpido las bases del coaching. Es un crisol de ideas que desafían, cuestionan y exploran la esencia de la realidad, la libertad y el potencial humano.

Desde la psicología del deporte, la metodología de Gallwey, entrenador de tenis en Harvard, rompe con paradigmas establecidos. Su enfoque en el juego interior en la mente del jugador, evidente en campeones como Nadal y Federer, destaca la importancia de la conciencia interna en el éxito externo. Figuras contemporáneas como Thomas J. Leonard y John Whitmore se erigen como pilares fundamentales, cuyas contribuciones han consolidado el coaching en la escena mundial.

Principios que sustentan el coaching

Los principios que sustentan el coaching son los pilares que sostienen la estructura de esta disciplina. La relatividad de la verdad se manifiesta en la comprensión de que la misma realidad puede interpretarse de diversas maneras, cada una igualmente legítima. El coaching invita a explorar diferentes perspectivas, abrazando la diversidad de visiones.

El principio de que las personas actúan de la mejor manera dentro de sus posibilidades impulsa la búsqueda del descubrimiento. Al cambiar creencias limitantes, el coaching abre las puertas a nuevas formas de actuación. Cada individuo lleva consigo un tesoro de talento esperando ser revelado; este principio reconoce la plenitud inherente en cada ser humano.

La creencia en la capacidad de cambio destaca que, si bien los hechos son inmutables, la interpretación que les damos es maleable. El coaching propone elegir interpretaciones que impulsen el cambio y la evolución. La confidencialidad, como pilar fundamental, establece un espacio seguro donde nada de lo que se comparte trasciende más allá de las sesiones de coaching.

El concepto de «Ser/Hacer» distingue entre la identidad y las acciones, defendiendo que somos mucho más que nuestras actividades diarias. El coaching propone que cada individuo tiene el poder de elegir quién ser, trascendiendo las limitaciones impuestas por las acciones pasadas.

Herramientas del coaching: la pregunta como guía

En el arte del coaching, la pregunta se convierte en una herramienta maestra. No es un medio para ofrecer respuestas, sino un medio para explorar y reflexionar. Las preguntas del coach se tejen con humildad, curiosidad y una apertura genuina a las perspectivas del cliente.

Cada pregunta es una ventana al mapa mental del coachee, una oportunidad para incomodar gentilmente y dirigir la mirada hacia el futuro, el reto y las posibilidades.

En la no directividad del coaching reside su magia. El coach no necesita ser un experto en los temas del cliente. Más bien, ofrece sus conocimientos, competencias y herramientas, permitiendo que el cliente sea el arquitecto de su propio destino. El coach confía en la capacidad del cliente para transformar su mundo interno, influyendo así en su realidad externa.

El proceso de coaching

En el vasto escenario del coaching, cada proceso se asemeja a una cautivadora obra de teatro. Y así lo vamos a ejemplificar. La duración predefinida, los actores principales (coach y coachee) y la trama que oscila entre desafíos y logros componen una narrativa única en cada actuación.

Acto 1: Estableciendo la escena

Cada proceso de coaching se inicia con la creación de un escenario claro y definido. Coach y coachee establecen el telón de fondo: el objetivo, el reto, y la duración del viaje. Este acto inaugural allana el camino para una colaboración comprometida y abre las puertas a un diálogo estructurado que se desplegará en las sesiones subsiguientes.

Acto 2: El encuentro del coach y el coachee

En el centro de este drama está el encuentro entre el coach y el coachee. La sesión de coaching, una reunión privada y confidencial, se presenta como un espacio sagrado donde el coachee tiene la libertad de explorar su realidad y desentrañar sus pensamientos más profundos. Durante aproximadamente 90 minutos, el coach desempeña el papel de guía, utilizando su habilidad para escuchar activamente y provocar conciencia.

Acto 3: Cambio de observador

En un giro intrigante, el coach busca facilitar un cambio de observador en el coachee. Este acto no es simplemente un cambio de perspectiva; es una expansión de la mirada sobre la realidad. A través de preguntas poderosas y reflexiones, el coachee se sumerge en una exploración de nuevas posibilidades de acción, rompiendo los límites autoimpuestos y vislumbrando un panorama más amplio.

Acto 4: El tiempo, el alma de la transformación

La temporalidad es el hilo conductor que atraviesa todo el proceso. Entre dos personas, coach y coachee, se teje un vínculo en busca de un objetivo concreto. Las sesiones programadas, generalmente de 6 a 10 a lo largo de seis meses, actúan como momentos clave en esta narrativa temporal. Cada encuentro es una oportunidad para explorar creencias, desafiar limitaciones y tomar decisiones que impulsarán el cambio.

Acto 5: Conversaciones que danzan

El corazón de este drama es la conversación estructurada entre coach y coachee. Cada palabra, cada pregunta y cada respuesta contribuyen a la danza cuidadosamente orquestada de la transformación personal. El coach, con su presencia consciente, guía al coachee a través de reflexiones que transforman intenciones en acciones, construyendo así un puente entre sueños y realidades.

Acto 6: Competencias en escena

Las competencias delineadas por la International Coaching Federation y la Asociación Española de Coaching son actores principales en este espectáculo. Desde la práctica ética hasta la facilitación del crecimiento del cliente, cada competencia actúa como un guía, asegurando que el proceso se desarrolle con integridad y excelencia.

Acto 7: La transformación continua

En el clímax de esta obra maestra, la transformación se revela como un proceso continuo. El coach, como director de esta narrativa, facilita el descubrimiento de recursos internos, despejando el camino de obstáculos. Cada sesión es un capítulo en la epopeya del cambio personal, donde el coachee, armado con conciencia y compromiso, se moviliza hacia resultados extraordinarios.

Epílogo: Más allá de las luces del escenario

El telón baja, pero la transformación persiste más allá del escenario. El proceso de coaching, arraigado en las filosofías atemporales y guiado por competencias sólidas, no es solo una herramienta momentánea, sino una senda hacia la evolución constante y la realización personal. En este teatro del cambio personal, cada individuo se convierte en el autor y protagonista de su propia historia, forjando un futuro que trasciende las luces del escenario.

Competencias que definen al coach profesional

Las competencias que definen a un coach profesional son fundamentales para garantizar un proceso de coaching efectivo y ético. La International Coaching Federation (ICF) y la Asociación Española de Coaching (ASESCO) han delineado ocho competencias clave que todo coach profesional debe demostrar:

  • Práctica ética: El coach debe comprender y aplicar de manera continua los estándares éticos del coaching. La integridad y la honestidad son pilares esenciales para mantener la confianza del coachee.
  • Mentalidad de coaching: El coach desarrolla y mantiene una mentalidad abierta, curiosa y flexible. Este enfoque centrado en el cliente impulsa la capacidad de adaptarse a diversas situaciones y comprender las perspectivas individuales.
  • Acuerdos claros: El coach colabora con el cliente y otras partes interesadas para establecer acuerdos claros sobre la relación, el proceso, los planes y las metas del coaching. Estos acuerdos proporcionan la base para una colaboración efectiva.
  • Cultivar confianza y seguridad: El coach trabaja para crear un ambiente que brinde apoyo y seguridad al coachee. Mantener una relación de respeto mutuo y confianza es esencial para fomentar la apertura y la libre expresión.
  • Presencia sólida: El coach está plenamente consciente y presente durante las sesiones, utilizando un estilo abierto, flexible y seguro. Esta presencia sólida permite una conexión genuina y efectiva con el coachee.
  • Escucha activa: El coach se enfoca en lo que el cliente está y no está diciendo, comprendiendo plenamente el mensaje en el contexto de los sistemas individuales. La escucha activa es clave para comprender las necesidades y desafíos del coachee.
  • Provocar conciencia: A través de herramientas y técnicas como preguntas poderosas, silencio estratégico, metáforas y analogías, el coach facilita la toma de conciencia del coachee. Este acto de provocar conciencia es esencial para el crecimiento personal.
  • Facilitar el crecimiento del cliente: El coach colabora con el coachee para transformar el aprendizaje y la comprensión en acción. Fomenta la autonomía del cliente en el proceso de coaching, permitiendo que este tome decisiones y se comprometa con su propio desarrollo.

Estas competencias actúan en conjunto para garantizar que el coaching sea un proceso efectivo, ético y centrado en el desarrollo del coachee. La aplicación coherente de estas competencias define la calidad y la integridad de un coach profesional.

La Transformación Continua

El coaching, arraigado en las filosofías atemporales y guiado por principios sólidos, es como un faro en el viaje de autodescubrimiento y desarrollo. Desde los cimientos filosóficos hasta las competencias del coach, cada elemento contribuye a una disciplina que no solo transforma el presente, sino que también esculpe el futuro.

La elección de un coach, la inmersión en un proceso de coaching y la búsqueda de la excelencia definen el viaje de cada individuo hacia una transformación continua y significativa. En este escenario, el coaching no es solo una herramienta, sino una senda hacia la evolución constante y la realización personal.